Los patrones de fraude cambian a una velocidad mucho mayor de lo que los modelos antifraude tradicionales pueden detectar. Los estafadores se aprovechan de ello y generan nuevas estrategias constantemente, lo que provoca un aumento de la fricción con los clientes y enormes pérdidas financieras para las instituciones.
Los modelos antifraude adaptativos 4kst son incrementales y adaptativos: no se limitan a los datos del pasado. Aprenden continuamente a medida que surgen nuevos casos de fraude. Aunque el estafador cambie de estrategia, el modelo antifraude adaptativo 4kst está preparado para identificarlo.
